viernes, 28 de noviembre de 2014

De Colima a Chiapas y tiro porque me toca


San Cristobal de las Casas es un lugar para perderse del mundo y sumergirse en la reflexión. Los siguientes versos son el resultado de un grupo de anónimos con ganas, una noche en el PALIACATE, espacio cultural (22-11-2014).
 
***
Aquella noche el pueblo despertó
y con un grito la boca abrió
al ver a sus jovenes asesinados
sin poder entonar una canción.

Aquella noche de historia y memoria enterradas
los labios del pueblo ya no se negaban a besar la verdad
ni a negar una mentira que arañaban sus alas.

Aquella noche ya nunca amaneció
y el tiempo se paró
y el espíritu del fuego ardiente se apagó
y con todo aquello el pueblo despertó,
cien y un mil caras tiene el Sin Rostro cuya sangre a la patria nos devolvió.


***
Clama el viento al alba
y, sin embargo, le admiraba;
susurra la tierra y se pregunta,
ya sabes, como los perros.

Vaga onda genera el grito.
No te equivoques: es parte de mi trabajo.
Regando las semillas enterradas que fueron los caídos;
aunque los olivos sigan sangrando
las calles siguen siendo nuestras;
perdóname si no estuve a la bajeza de las circunstancias
y no callarán, ni a los muertos, ni a los vivos.
Perdóname
porque, aún en una garganta muda,
no habrá piedra que detenga este molino.

Corre, pero no huye,
no me esperes dormida,
y algún día la cosecha florecerá:
es el sonido de su mundo derrumbándose.